Maestros de la costura

El título de este artículo, bien podría ser el de una novela que narra los últimos 40 años de la Comunidad Autónoma Vasca. Mi tierra.

Y es que, mientras en Madrid discuten sobre si Sánchez ha dado ya con las reservas de petróleo viajando en Falcon o sobre la raza del caballo de Abascal, los nacionalistas vascos se frotan las manos, diseñan su estrategia y aprenden de los catalanes. Aprenden sobre cómo no se consigue la independencia, y van diseñando su hoja de ruta.

¡O mejor! Llevan 40 años frotándose las manos y siendo determinantes para el futuro de nuestro país. Curioso, cuanto menos, que determinen el rumbo de España quienes pretenden romperla en pedazos.

Mientras en Madrid jugábamos al “a ver quién da más” para cortejar al nacionalismo y conseguir sus votos, los nacionalistas continuaban con su ardua y astuta labor de costura. ¡Y como cosen!

Cuando en las elecciones generales de 2015 irrumpieron con fuerza en el Congreso Ciudadanos y Podemos, acabando así con el tradicional bipartidismo, pensé: “qué bien, ahora los pactos de gobierno no penderán del hilo nacionalista, y dejaremos de acrecentar la desigualdad territorial en España”. Iluso de mí. Nada más lejos de la realidad. Han seguido determinando la agenda, y de qué manera.

Por un lado tenemos a Aitor Esteban en el Congreso, que ahí anda, pidiendo hilo para que el lehendakari enhebre la aguja. Y luego tenemos la maquinaria institucional del PNV, que recoge el recado del lehendakari y cosen. Cosen sin parar. Tejen un enorme entramado social e institucional, para que, en el momento que ellos consideren oportuno, dar el golpe. Un golpe brutal.

Entre sus labores de costura han atrapado ya varias cuestiones trascendentales que determinan el futuro de la sociedad vasca, como por ejemplo la educación. Hace poco, el Gobierno Vasco presentó unidades didácticas sobre la historia reciente de Euskadi, donde presentaban a ETA, no como banda terrorista, sino como movimiento político frente al franquismo. Ahí es nada.

El pasado 11 de marzo se celebraba el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. El Lehendakari participó en un acto en San Sebastián, donde dijo que “después de la disolución de ETA, debemos decir al unísono que matar fue injusto”.  Una pena, lehendakari, que hayan tenido que disolverse para que usted lo diga. Y permítame que le diga, que lo que  fue injusto, Iñigo, fue vuestra equidistancia. Y las nueces. Llenásteis remolques recogiendo nueces.

Ningún ámbito permanece ajeno a las agujas nacionalistas. Y si no, que se lo digan a los médicos y a los científicos, para quienes en unas oposiciones, el euskera tiene una puntuación de 18 puntos frente a los 10 de un doctorado cum-laude. Pero tranquilos, porque a lo mejor no tenemos los mejores médicos, pero nos dicen “Kaixo” cuando entramos en su consulta.

Qué os voy a decir sobre las mascotas. Unos meses atrás traje a mi casa un cachorro, y le hice los papeles en un veterinario de La Rioja. Cuando le dije al veterinario que pertenecía a Álava, me dijo: “entonces, si va a residir en el País Vasco hay que hacerle pasaporte”. Sí, al perro. Y sí, para cruzar el Río Ebro, no para llevarlo a Hamburgo.

Puede parecer un asunto insignificante, pero no deja de ser una rama más de la ingeniería social que el nacionalismo lleva años trabajando, para que paso a paso, cada vez seamos más diferentes y en más asuntos.

Por otro lado, los costureros tratan de alzarse como los adalides de la singularidad vasca –como si el resto de comunidades no fuesen singulares-. Y lo peor de todo, no es que nos hagan creer que somos singulares, porque como todas las comunidades, tenemos nuestros rasgos propios. Lo peor de todo, es que pretendan hacernos creer que esta singularidad nos hace mejores que a los demás, y a los demás peores que a nosotros. Y lo terrorífico, además, es que cada vez más gente se lo crea. Algo lógico, por otra parte, cuando mientras en Madrid discuten sobre la raza del caballo de Abascal, los costureros no dejan de coser, y cada vez con agujas más gordas, y cada vez más costureros.

Señor Sánchez, deje de dar hilo al nacionalismo, porque si seguimos por este espinoso camino, no solo nos estamos jugando la unidad y la igualdad entre los españoles, sino que estamos alimentando un monstruo que, a quienes no nos prestemos a coser en Euskadi, nos pincharán con las agujas hasta que salgamos del tablero. Lo llevan haciendo años. Y usted les está dando más cancha que nadie nunca antes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: